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«EAJ-k oraindik ez du lortu oposizioan egoten ohitzea eta besteon izen ona zakarki kentzen saiatzen da»

Patxi Lopez ez dagoela PPrekin lotuta adierazi du eta Zapateroren egoerak PSEri eragin diezaiokeela onartu du

José Antonio Pastor asegura que la vocación de su vida no es la de ser el «mamporrero» oficial del PSE, del que es portavoz y líder en Vizcaya. Sin embargo, asume que le toca jugar el papel de 'poli malo'. Mientras el Gobierno lanza el mensaje «prudente», él puede ir «más allá». Un margen de maniobra que le permite lanzar toda una ofensiva dialéctica contra el PNV, pero con el que a veces acaba metido en el centro del huracán, como ocurrió la semana pasada con unas declaraciones sobre el trabajo de la Ertzaintza durante el mandato de Ibarretxe.

 

Parece que el papel del PSE es una mezcla entre muro de contención del Gobierno frente a los ataques de la oposición y ariete ofensivo.

- Es nuestra obligación. El lehendakari tiene que gobernar para todos los vascos con grandes dosis de prudencia y el partido no puede renunciar a nuestros principios básicos y a nuestra ideología.

- Usted parece que se siente cómodo en ese papel.

- No es que me sienta cómodo o incómodo. Es el que me corresponde como portavoz del PSE. No es que tenga vocación permanente de mamporrero oficial del partido, pero debo transmitir con orgullo y pasión lo que queremos hacer.

- ¿No se excede a veces? La semana pasada se montó un buen lío cuando puso en duda el empeño de la Ertzaintza en la lucha contra ETA durante el mandato de Juan José Ibarretxe.

- No hubo nada escandaloso. No quise echar nada de tierra sobre la gestión del anterior consejero. No era una crítica a los agentes, que quede claro. Pero también es verdad que ha sido la primera detención de un comando de ETA por parte de la Er-tzaintza en seis años, que cada uno saque sus conclusiones.

- Pues para el PNV fue la «gota que colmó el vaso» de la paciencia.

- El PNV lo usó para montar una cierta escandalera política; en su reacción hubo mucho de teatro. Creo que les molestó mucho más aquella frase que lancé hablando del «gallinero en el PNV» porque saben que tienen una evidente falta de liderazgo.

- ¿Pero no fue inoportuno sacar este tema 48 horas antes de una reunión entre Patxi López e Iñigo Urkullu destinada a acercar posturas?

- El comentario se produjo porque era un tema de actualidad, sin ánimo de molestar ni de entorpecer. Sólo dije lo que pensaba, y lo voy a seguir haciendo. Y si al PNV le molesta, pues lo siento mucho.

- La portavoz del Gobierno, Idoia Mendia, afirmó que podían haber sido unas declaraciones «desafortunadas».

- La portavoz tiene que mantener su discurso institucional y prudente. Desde luego, no me sentí desautorizado.

- ¿Están rotos los puentes con el PNV?

- Atraviesan momentos de dificultad porque sigue actuando con el regusto amargo de quien ha perdido el Gobierno. No se le acaba de quitar de la garganta. Y eso hace que sus declaraciones sean desabridas, dolidas. Combinan discursos contradictorios: se acusa al Gobierno de inacción y al mismo tiempo de causar destrozos. O lo uno o lo otro.

- Pero el constante cruce de declaraciones evidencia una fractura absoluta.

- Es que el PNV sigue sin asimilar que lo que ha sucedido es un cambio democrático. Ellos tienen la obligación de hacer oposición, pero eso no se puede confundir con la obstrucción sistemática. Una cosa es la crítica política, que puede ser todo lo dura que quiera, y otra la descalificación personal y la calumnia. Esa no es una forma de hacer política. Pero quien queda en mal lugar no es a quien se dirige el insulto, sino quien lo lanza, ya sea directamente o a través de medios afines. Es algo bastante insoportable en un partido de honda tradición democrática como el PNV.

- El centro de las críticas de la oposición es el propio lehendakari, ¿puede aguantar esa permanente campaña de presión?

- Ya la está aguantando, y no es tanto una campaña de presión, sino de descalificación personal. Una campaña de crítica política dura va con el sueldo; lo que es impresentable es que el PNV pase a la descalificación personal soez y zafia porque no se ha adaptado a estar en la oposición. El PNV tiene el ranking moral muy bajo.

- ¿Qué es lo que más le ha sorprendido en estos ocho meses en el discurso del PNV?

- Entiendo su rabieta inicial, pero que siga instalado en la misma postura... Utiliza el rumor y la maledicencia como una forma bastante triste de hacer política.

- Pero más allá de las críticas del PNV, las encuestas demuestran que este Gobierno no acaba de calar entre la sociedad.

- El Euskobarómetro parte de una base que es en la que nos tenemos que fijar. El 80% de los encuestados mostraba un desencanto hacia la política en general. Porcentajes similares a los de este Gobierno se podían aplicar a las diputaciones de Vizcaya o Guipúzcoa, al Ayuntamiento de Bilbao o a otros consistorios. Los datos eran especialmente preocupantes para todos los políticos porque aparecíamos como un problema.

- Poco consuelo para el Gobierno.

- Claro, no voy a aplicar el mal de mucho consuelo de tontos. Pero el PNV tampoco salía muy bien parado.

- En esta mala valoración habrán influido los errores del Gobierno en, por ejemplo, la gestión del 'Alakrana' o el traspaso de las políticas activas de empleo.

- ¿Conoce usted algún Gobierno que no cometa errores? El que no los comete es el que no hace nada. Éste hace muchas cosas y corre el riesgo de equivocarse. ¿Que en la gestión del 'Alakrana' podían haberse introducido mejoras? Pues quizás. Lo de las políticas activas de empleo es diferente.

- ¿Por qué?

- Porque el PNV ha introducido un obstáculo muy importante aprovechándose de manera bastante innoble de la negociación presupuestaria con el Gobierno de España.

Las palabras de Chaves

- Tampoco sus compañeros de partido ayudan mucho. Ustedes insisten en que esta competencia debe estar para antes de verano para que no interfiera en la negociación presupuestaria del año que viene. Sin embargo, esta misma semana, el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, ha insinuado que igual está para final de año.

- No creo que fuese su intención, pero no me gustaron sus declaraciones porque pueden dar al PNV armas de presión. Es evidente que, en septiembre, empezarán a negociarse los Presupuestos para 2011 y es previsible que Zapatero necesite del PNV. Por eso, el Ejecutivo de Patxi López ha dicho que el traspaso debe llegar a Euskadi cuanto antes.

- ¿Prevé un enfrentamiento con el Ejecutivo central?

- Puede que haya alguna tensión, pero eso no tiene por qué darnos ningún vértigo. El Gobierno vasco tiene que defender los derechos de los ciudadanos vascos.

- ¿Está el gabinete de Patxi López atado al PP?

- No, el Gobierno está comprometido con un acuerdo que suscribió con el PP, que también podía haber firmado el PNV, Aralar o EA. Los datos demuestran que no está atado. Sólo un 25% de las iniciativas aprobadas en el Parlamento lo han sido con el respaldo del PP.

- Han pasado más de ocho meses desde que López accedió a Ajuria Enea. ¿No falta algo de concreción en su gestión?

- No conozco gobierno democrático en el mundo que en ocho meses haya desarrollado todo su programa. Los compromisos son para cuatro años, y cuando acabe esta legislatura, las promesas del programa electoral estarán cumplidas en un grado infinitamente mayor al que ejecutó el anterior Gobierno.

- ¿En qué medida puede afectar al PSE la mala situación de Zapatero?

- Cuando al PSOE le va muy bien, a nosotros nos va muy bien; y cuando el PSOE está en horas bajas, en alguna medida nos afecta. No vamos a ser inmunes.

- ¿Qué espera del debate en la izquierda abertzale?

- No espero grandes novedades. Si fuese la primera vez que lo oímos... Mientras no nos sorprenda a peor...

Beste berri batzuk...

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