“Estamos haciendo una radiografía de nuestras instituciones para que sean más eficaces”
“Esperábamos que Bizkaia aportara al debate, no que se opusiera a lo que demandan los ciudadanos”
Joana Madrigal. Portavoz GPSV Comisión Duplicidades e Ineficiencias
“Asumimos todas las críticas y opiniones, pero negar duplicidades e ineficiencias es ponerse una venda en los ojos”
“Los socialistas no tenemos hecho el diagnóstico final, pero tampoco tenemos tabúes”
El Grupo Socialistas Vascos-Euskal Sozialistak ha impulsado un debate inédito en Euskadi: la revisión crítica de cómo funcionan las instituciones con el objetivo de hacerlas más eficaces. Es un repaso necesario con la ambición de mejorar, aunque la portavoz en la Comisión de Duplicidades e Ineficiencias, Joana Madrigal, no entiende la “resistencia numantina” del PNV para abordarlo
---Por qué se crea esta Comisión?
Es resultado de un mandato parlamentario que recogía la intención del lehendakari de hacer una lectura crítica de cómo funciona la Administración Pública Vasca. La Cámara le encomendó un informe al Gobierno, éste lo remitió al Parlamento, admitiendo las carencias, y sugirió que se creara una Comisión para ampliar las aportaciones
---Pero no se contó con las Diputaciones
El mandato era de febrero y había que sacar a concurso la elaboración del estudio. Los plazos se echaron encima, vinieron las elecciones forales y hubo cambios de los distintos Gobiernos. El propio Ejecutivo reconoce que es una aproximación, no un estudio científico, pero lo propone como punto de partida en el debate. Si considerara que es determinante en sus conclusiones, no lo sometería a debate
---Está justificada entonces la queja foral?
A mi me parece razonable que haya diputados generales que muestren sus reservas, que maticen conclusiones, y que digan que no se cuenta con su opinión. Pero no parece excusa para el único de los tres, el de Bizkaia, que estaba antes del 22 de mayo y sigue después, y que por tanto tiene un conocimiento actualizado de cómo se ejercen las tareas institucionales. Esperábamos que Bizkaia aportara al debate, no que se opusiera a lo que demandan los ciudadanos, que quieren que usemos bien su dinero.
---El diputado general de Bizkaia acusa al Gobierno de querer utilizarlo como arma contra el sistema foral
Estamos haciendo una radiografía de nuestras instituciones para que sean más eficaces. Ni más ni menos. El informe dice que el Gobierno vasco incurre en duplicidades, en gastos en servicios que competen a otras instituciones, lo mismo que las Diputaciones. Lo cuantifica, sí, pero esa cantidad es relativa. Lo que nos interesa saber es cómo podemos evitarlo, cómo gastamos mejor el dinero que los ciudadanos ponen en nuestras manos, cómo evitamos que se pierdan por un desagüe cientos de millones de euros que serían muy aprovechables en otras cosas. Pero el PNV, que no respaldó esta Comisión, se lo ha tomado como un ataque personal. Los socialistas no tenemos hecho el diagnóstico final, pero lo que no tenemos claramente son tabúes.
---Qué significa que no haya tabúes?
Que para nosotros no hay libros sagrados ni leyes intocables. Lo venimos diciendo históricamente, y es una idea recurrente en los discursos del lehendakari. Y si, como resultado de los trabajos de esta Comisión se resuelve mayoritariamente que se deben cambiar leyes, tomaremos nota. Otros tienen la Ley de Territorios Históricos como un tótem, como si fuera una ley por encima del resto. Y desde el punto de vista de la jerarquía normativa, está en el mismo nivel que la Ley de tasas, y es modificable como cualquier otra ley, por procedimiento ordinario. Lo que no parece coherente es que un partido que propone poner patas arriba el entramado constitucional y estatutario, que sí precisa otros consensos y otros procedimientos, haga resistencia numantina si se cuestiona la organización interna, la que nos afecta a nosotros y la que está en nuestras manos modificar si lo consideramos oportuno. Para esto sí que los vascos tenemos plena capacidad.
---Los socialistas proponen cambiar la LTH?
Insisto en que no tenemos un diagnóstico final. Proponemos una discusión sincera y autocrítica. La conclusión a lo mejor es que las Diputaciones deben tener más capacidad en unas materias cuya competencia es del Ejecutivo y el Gobierno en otras que estén ahora en manos forales. Y, sobre todo, si no se estuvieran poniendo obstáculos al debate, la Ley Municipal debería ser el punto de inflexión, porque los socialistas somos municipalistas, creemos que los Ayuntamientos deben ser mayores de edad y deben tener financiación suficiente para atender las demandas de los ciudadanos. Pero frente a este debate la respuesta es también un “NO” del PNV. De esa incoherencia hablamos.
El Diputado general de Gizpuzkoa propone abordar una reforma integral, el de Araba modificaciones puntuales, pero el de Bizkaia niega la mayor. Asumimos todas las críticas y opiniones, pero negar duplicidades e ineficiencias es ponerse una venda en los ojos. Son evidentes y reconocidas por todos excepto por Bizkaia.
----Lo cierto es que desde el Gobierno se está cuestionando incluso el sistema fiscal.
La opinión que el Gobierno nos ha trasladado es que un país tan pequeño no puede tener tres de todo, porque no lo podemos pagar. Ha expuesto que el Gobierno asume el 80 por ciento de los servicios, aunque dispone del 70 por ciento de los recursos, y el 0 por ciento de capacidad para influir sobre esos ingresos. Y esto es, bajo nuestro punto de vista, una clara ineficiencia. Y deja constancia de que, si al Gobierno no se le deja participar en la orientación tributaria, puede “estrangular” la prestación de servicios en manos del Gobierno: la sanidad, la educación, la protección social. Forma parte de esa reflexión sincera
---Pero se plantea cambiar ese modelo?
Hay muchas cosas que se pueden arreglar sin cambiar leyes. Basta con la voluntad política. Y las consideraciones del Gobierno vasco, el señalamiento de las dificultades que puede haber, no deben entenderse como una lucha entre poderes. Se trata de ver cómo quien tiene que atender la sanidad y la educación puede hacerlo. Y por eso este Gobierno no se ha quedado en la queja. Lleva tiempo insistiendo en una reflexión fiscal conjunta para lograr un modelo tributario más justo, progresivo y equitativo que permita garantizar la prestación de los servicios del Estado de Bienestar. Eso es lo que queremos los socialistas y lo decimos con claridad. Otros llenan sus discursos con el Estado de Bienestar pero no nos dicen cómo pretenden sostenerlo.
---No hay, por tanto, voluntad política?
A los hechos me remito. Hay un partido que no ha digerido aún haber salido de Ajuria Enea, se ha dedicado a obstaculizar y negar las propuestas del Gobierno, y mientras han perdido dos diputaciones. Y, cuando de tocar bolsillos se trata, se ha aliado con su socio natural de la derecha para evitar malos tragos a quienes más tienen: han dicho no a un plan integral contra el fraude fiscal; han dicho no a una comisión que reflexione sobre ingresos. Y el resultado es la constatación de que el modelo ni siquiera ha funcionado mientras un mismo partido estaba liderando todos los ámbitos institucionales, y no lo hace cuando los ciudadanos deciden diversificar sus apoyos.
---Cuál es la conclusión socialista?
Nosotros no tenemos conclusiones. Llegarán cuando escuchemos a todas las instituciones y a todos los expertos requeridos, y el plazo marcado por la propia Comisión es julio. Pero hay una cosa que, en apenas tres sesiones, ha quedado clara: el interés que ha suscitado el debate, las opiniones diversas, los posicionamientos en artículos de periódicos, demuestran que era imprescindible este análisis crítico.